Человек с костюм
(El hombre del disfraz, 2018, Ucrania)
Dirigida por Svetlana Komarkova.
En Sofía, Bulgaria, Dimitar, un hombre solitario, sin amigos ni familia, que trabaja a distancia desde su casa y no socializa con nadie, un día compra un billete de lotería y se gana 5 millones de euros.
En la neurosis de su aislamiento Dimitar está convencido de que esa pequeña fortuna solo le va a traer problemas y para evitarlos decide contratar a un hombre que se haga pasar por él. En el metro conoce a un tipo que trabaja posando para fotos disfrazado de Pikachú, le cuenta la situación y sus temores y le ofrece un millón de euros de los cinco del premio para hacerse pasar por él el resto se su vida.
El hombre del disfraz acepta y ahí comienza a hacerse realidad la premonición de Dimitar. Atraídos por la noticia de la lotería, aparece primero una exnovia de la juventud que asegura que nunca dejó de estar enamorada de él. Primos lejanísimos que quieren recuperar el vínculo familiar. Compañeros de escuela que le piden dinero y, finalmente, un trío de idiotas con iniciativa que decidieron ganar dinero fácil secuestrándolo y pidiendo rescate.
Dos de ellos están encargados de capturar al falso Dimitar y llevarlo a la casa de Georgi, el tercero de la pandilla, donde planean retenerlo hasta cobrar el dinero. Cuando llegan con el secuestrado a la casa, resulta que Georgi es amigo de la infancia del hombre del disfraz, quien al reconocerlo le cuenta lo que está pasando y le explica que él no es el verdadero Dimitar. Georgi, que es en realidad un aspirante a director de cine que quería usar el dinero del secuestro para financiar su primera película, queda obsesionado con la historia y decide que esa debe ser su primera película.
La película se filma utilizando al verdadero Dimitar y al hombre del disfraz como protagonistas y las correspondencias entre la película y la vida real la convierten en un hit mediático cubierto por noticieros de todo el mundo. Esa atención hace que durante unos meses las autoridades búlgaras analicen el caso para decidir si deben enjuiciar a Georgi y sus secuaces por tentativa de secuestro, pero al final deciden desestimar el caso y la película acaba con un final feliz para todos.
La película de Svetlana Komarkova, que se llama igual que la película que filma Georgi dentro de la película, tuvo muy buena recepción en festivales y un éxito moderado en salas de cine de varios países. Algunas personas atribuyen el éxito a que la película no recibió financiamiento de ninguna autoridad gubernamental, de ningún organismo de cine, ni de empresas privadas y esto alimentó el rumor de que la película fue pagada con el dinero de algún crimen inconfeso de alguno de los involucrados. Svetlana siempre evadió la pregunta de cómo consiguió el dinero para rodar este, su primer largometraje.

