[Esta reseña se publicó originalmente en la revista Marvin]

PERGENTINO JOSÉ: HORMIGAS ROJAS
 

Di que vienes de allá, de un mundo raro.

 

Hace unos meses platicaba con un artista sonoro que hace algunos años hizo una residencia artística en Japón. Yo le pregunté qué le había parecido Tokio y mencioné de refilón que, sin haber ido, yo pensaba que Tokio debe ser algo como hecho por seres de otro planeta. El artista sonoro me contestó con un poco de sorna que en Tokio hay Starbucks y Mcdonald’s. “¿Quieres ver algo como de otro planeta? Vete a la sierra mixe de Oaxaca”, me dijo.

De Oaxaca viene Pergentino José (Buena Vista Loxicha, Oaxaca, 1981) aunque no de un pueblo mixe, sino de uno zapoteco. Todo esto es relevante porque sus textos no están construidos a partir del imaginario de la mayoría de los intelectuales mexicanos, ni a partir del imaginario indígena oficial. En sus cuentos no se hace referencia a serpientes emplumadas, a pirámides, sacrificios o a la luna, no hay muertos elocuentes que convivan con los vivos y no hay tampoco ninguna referencia a la cultura televisiva que es inevitable en la gran mayoría de la literatura moderna. En sus libros hay árboles –no menciones genéricas a árboles de fondo, sino referencias con nombre tan específicas y definitorias como los nombres de los personajes-, hay agua, personajes que aparecen y desaparecen con una lógica onírica y que acaban configurando escenas que están más cerca del tipo de narración de una película de Kurosawa que de la narración de otros escritores mexicanos de la edad de Pergentino José.

En alguna entrevista de Guillermo Quijas, el editor de Almadía, leí que Pergentino José escribe sus cuentos en zapoteco y  luego los traduce a español. Esto sin duda debe influir y ayuda a crear esos escenarios y esos ritmos tan alejados del resto de la literatura mexicana y que ahora, por mero azar geográfico, han venido a complementarla con una literatura de bastante peso.

Pergentino José ha publicado el libro de cuentos Y supe qué responder/Nyak mbkaabna (SEP, 2006),  ganó un premio por su libro de poesía Flor de zarzamora/Ye’ ntii, publicó el libro ilustrado de poemas en zapoteco Lenguaje de pájaros (Ediciones Avispero, 2014) y el libro de cuentos Hormigas rojas (Almadía, 2012). Este año apareció en una lista de 20 escritores mexicanos menores de cuarenta años que representarán a México en la feria del libro de Londres.

 

Hormigas rojas tiene 17 cuentos en 102 páginas. Son relatos brevísimos de ambiente onírico situados en un imaginario que se repite de cuento a cuento pero que, como ya se dijo arriba, no tiene reflejo en el resto de la literatura mexicana entonces viene a ser un aporte totalmente nuevo y bastante afortunado. El libro fue publicado por Almadía y se puede comprar en la página de la editorial.

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